Amantes divagantes
Cuando el sol se toma una siesta, empieza la seducción. Un momento histórico para la memoria eterna. Siento tu presencia, siento tu esencia, te conozco por tu perfume, por tu aroma natural. Me estremeces con tan solo en tí pensar. Me conoces. Sabes lo que me gusta y no dudas en complacerme. Eres ligera, aveces pareces que flotas, que dejas el firmamento y te elevas por los aires para terminar aferrada a mi. A veces incluso es como si tu sombra me traspasara.Las noches oscuras son tus predilectas. Solo me buscas cuando me necesitas, cuando quieres saciar tu sed, cuando buscas unirte al mundo real. Eres mi heroína. Me libraste de mis deseos inicuos, de mis decisiones macabras, de mis pensamientos alucinantes. Lo eres todo para mi. Noto que estas congelada. Pálida, aunque no me preocupas, respiras en mi nuca, es todo lo que necesito saber. Siempre me erizo cuando te observo. A veces no puedo creer que estas junto a mi, existiendo millares de victimas que puedes poseer.
Extasiado por tu presencia, siempre logras recuerdos inolvidables. Cada experiencia es nueva e irrepetible. Te amo. Amo cada instante que paso junto a ti. Quisiera que fuésemos inmortal y repetir cada noche eternamente, los dos juntos, almas inseparables. Realmente me vuelves demente, haces que observe tu monocromática aura, que oiga el silencio de tu alma y sienta tu presencia espectral. A veces pienso, por breves suspiros, por breves instantes, que aún continúas con vida...
Anthony Imbert





0 Response to "Amantes divagantes"
Post a Comment